Spirits
Coctelería whiskera

Algunos grandes cocteles con whisky: no aptos para puristas.
Afortunadamente para ellos, los escoceses son mucho menos puristas que lo que los puristas entre nosotros quisieran imaginar. Por ejemplo: no tienen ningún prejuicio contra mezclar sus whiskys (sobre todo los blends) con otros líquidos. Agua still (“simple” le decimos nosotros) antes que agua con gas pero de ahí en fuera: do wot ye like. Cocacola, refrescos de sabores, jugos. Tampoco otros productores de whisky en el mundo se andan por las ramas: Irlanda, Estados Unidos, Canadá todos tienen buenos cocteles (sobre todo EU, donde suelen ponerles nombres de imaginación chispeante): está el toddy, que lleva agua caliente y azúcar y que Robbie Burns, poeta nacional de Escocia, cantó en unos versos juguetones; está el coquetier, que supuestamente fue “el primer coctel” de la historia (leyenda urbana, claro): mezcla de bitter, whisky y azúcar nacida en una botica de Nueva Orleans en 1793 y reputada como “excellent for the head”; está el mint-julep, típico de Kentucky, que combina de menta, azúcar, hielo mortificado y bourbon (como un mojito whiskero, pues); el whisky-sour, acidulado con cítricos; el whisky-mac, con ginger ale; el canadiense algonquin, que lleva vermouth y jugo de piña; el bourbon à la crème, que casi no tengo que explicar; el cancán, en el que explotan vermouth y absinthe; el old-pal, con vermouth también y un agregado de campari. Y otros cien, al menos, que no hay espacio para repetir. Moraleja: no te hagas el de la boca chiquita.

Mexico






Recomendar











Dejá tu comentario