Hojas de ruta
Top 5: mariscos chilangos

Tú también padeces bajo este sol invencible; tú también anhelas, inútilmente, aparecer de pronto bajo una palapa acapulqueña. Glam Out presenta: cinco soluciones al problema.
5. Tacos de camarón Rosarito @ Lampuga Polanco
El restaurante es casi nuevo pero haz de cuenta que llevara aquí toda la vida: una clientela asidua de inmediato, un servicio que en unas cuantas semanas ha dejado lo incipiente, una cocina que (salvo en los postres) se siente afilada y extremadamente cumplidora. No es casualidad que en la Condesa Lampuga sea un restaurante más que clásico: inevitable. En Polanco nuestro plato favorito (a pesar de la hamburguesa de atún) son los tacos de camarón estilo Rosarito, Baja California: capeados en un rebozo con cerveza, mojados con un líquido que es –tal vez– parte crema parte mayonesa y parte chipotle, un poquiiiiito de limón y verdura rallada en una invencible tortilla tubular. Welcome to Tijuana, vatos.
Anatole France 78, Polanco; T 5280 2166
4. Pescadillas @ La Sirenita
Carajo. La calle de Regina ha despertado a últimas fechas odios infundados y amores también francamente irracionales. Todos están mal, pero no por culpa de La Sirenita, la única marisquería en serio de esta calle hermosa (considerando que Peces es o fue una broma pesada). Su modestia es sorprendente: parecería que sus dueños y mayoras no se han dado cuenta de que en La Sirenita se come retebién. Sus pescadillas crujientitas, mojadas con un aceite glorioso, engalanadas de mayonesa guapachosa, son nuestra enamorada perdición.
Regina 61, Centro
3. Filete de pescado @ “Frescos como el mar”
Juro solemnemente que le he preguntado al personal el nombre de esta ostionería y, cuando me han oído, han fingido no entenderme. Hasta donde logro entender, se llama “Frescos como el mar”, lo cual es un poco absurdo. Está a media cuadra de Isabel la Católica. Es feo como una buba; viejecillo y no precisamente limpio. Pero, Dios nos ampare, su filete de pescado frito con arroz y su nche ceviche de pescado, levantavivos de sus tumbas, no tienen perdón. Qué gozada.
Uruguay 31, Centro
2. Aguachile de camarón @ Paxia
Tal vez el mejor platillo de Paxia sea el que menos menjunjes se propone: el que en su sencillez culichi se deja querer más, como una novia que amanece y no se baña y no se pinta y te dice: ¿vamos por una chela? Así: igualito. Sencillo, carismítico, hecho de pura frescura (más: jugo de limón y chile y agua) y camarones rechonchos, bien comiditos antes de quedarse dormidos y ser llevados por la corriente inevitable y amanecer en tu coctel. Qué belleza tan simple. ¿Ya ven que sí se puede?
Av. de la Paz 47, San Ángel; T 5616 6964
1. Aguachile de salicornia @ Pujol
Este sorprendente platillo marisquero no contiene mariscos propiamente, sino salicornia, esa planta deliciosa que crece en “playas, salitrales y manglares” y se imbuyen de suculenta sal. En Pujol el chef Olvera las prepara en un “aguachile” apenas picoso de casi agua de limón y las sirve en un recipiente guapetón de cristal al principio del menú degustación. Gran ventaja: el platillo es gratuito. Gran desventaja: para recibirlo tienes que pagar el menú, que cuesta 800 varos. :o(
Petrarca 254, Polanco; T 5545 3507

Mexico






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